Diez momentos inevitables (dónde no valdrá ningún consejo)

Laura me tentó a leer este artículo donde la autora se almuerza a todos los consejos de Glamour y Cosmopolitan que nos dicen lo felices que seremos cuando logremos los abdominales de Beyoncé, los brazos de Madonna y glorioso sexo tántrico 35 veces por semana.

Hasta ahí todo bien: no hay que seguir los consejos de los demás para una vida feliz. Sin embargo, la autora luego nos encaja unos cuantos consejos propios, a mi parecer, más difíciles de lograr que los de los abdominales. ¿Practicar la gratitud? ¿Ser amable? ¿Dejar de hacer tonterías? Con lo malo que es ser bueno, ¿en qué mundo puede ser uno así de samaritano? ¿Y quién te dice que a mí no me haría más feliz tener los abdominales de Beyoncé que ser amable con tanto idiota suelto por ahí?

No culpo a la autora. A quien no le guste meter su cuchara de consejos en donde quepa, que tire la primera piedra. Es fácil: remendamos nuestra experiencia para que parezca que algo hemos aprendido y nos sentimos considerablemente mejor sobre nuestras equivocaciones pasadas. Regalar consejos es como heredar tus zapatos viejos: les limpias el barro de las suelas, los lustras para disimular las marcas y esperas que quien se los calce camine erguido.

Soy malísima aconsejando y me importan un carajo las consecuencias. La mitad de las cosas que nos pasan son fruto del azar, y la otra mitad son cosas inevitables que nos pasarán a todos y ningún consejo serviría de salvoconducto. Estas son las diez cosas por las que, en mi torpe experiencia, tendrás que pasar sin consejos ni chaleco antibalas:

Te equivocarás.
Una y otra vez. Llegaban todos los 31 de diciembre y mientras la gente se abrazaba y se deseaba cosas bonitas yo cerraba los ojos como una cojuda jurándome por dios y por la patria que el año que venía la cagaría menos que el que pasó. Pero la seguí cagando, y la cagarás tú también.

Te darás cuenta de que no eres tan especial como crees. 
Y te sentirás una más en la calle y en la vida de casi todo el mundo. Pero notarás ligereza en los hombros y libertad en el alma.

Te romperán el corazón.
Un martes cualquiera, sin simulacros ni preaviso. Te lo dejarán roído como el juguete de un perro, pero el corazón es como la hierba mala: aunque no lo quieras para nada, siempre crece de nuevo en tu jardín. Y te lo romperán de nuevo.

Tu romperás otro. 
He roto corazones. He sido infiel. He sido la otra. Y no me ha importado nada. Y me he sentido bien al respecto. Te sentirás bien también.

Abortarás. 
Un hijo. Un amigo. Una promesa. Quizá lo planifiques, quizá te sorprenda en medio de la tarde. Pero siempre, siempre, te preguntarás cómo hubiera sido tu vida si no lo hubieses perdido.

Tomarás una decisión y cambiará tu vida para siempre. 
Cambiarás de supermercado. Cambiarás de código postal. Tomarás una decisión intrascendente y te conducirá a un lugar desconocido donde te transformarás de una manera que ahora mismo eres incapaz de comprender.

Mentirás.
Yo me creí mis mentiras, modifiqué mi pasado y justifiqué mis cagadas porque era la única manera de sobrellevar incólume mi presente. Y no te arrepentirás.

Cambiarás para siempre la vida de alguien.
Yo no lo supe hasta años después, cuando esa persona me dijo que mi carajeo lo impulsó a tomar sus grandes decisiones. Y me sentí responsable de lo bien (y lo mal) que le salió la vida.

Te sentirás solo.
Y desesperanzado. Y triste. Y escucharás música poco digna y te autocompadecerás a menudo. Pero un día despertarás y sabrás que ya fue suficiente.

La opinión de los demás dejará de importarte. 
El día que grité que mi vida no era una democracia y me cagué en las opiniones del resto fue el mismo día en que me sentí, por primera vez, muy mayor. Perderás amigos. No te importará.

Y te harás mil preguntas. Pedirás consejo. Si algún día me lo pides a mí, como un San Agustín postmoderno te daré el único que soy capaz de dar: no jodas, y haz lo que quieras.

Porque mis zapatos viejos sólo me los pongo yo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s